5.2.11

Teoría de la Burbu

Los libros que señalan distintas etapas de lo que llevo vivido son El círculo de fuego, Tras la pasarela y Beatriz y los cuerpos celestes.



El círculo de fuego lo descubrí un día paseando en verano con mi abuelo cuando era pequeña. Habían montado una feria del libro y con lo que era yo, tiempo me faltó para ir a visitarla. El círculo de fuego me encantaba y me encanta. Creo que me lo pude leer unas quince veces, sin exagerar. También me gustaba mucho la trilogía de Los guardianes del tiempo, de la misma autora. Pero le tengo especial cariño al primero que he mencionado. Marianne Curley es estupenda.
Tras la pasarela me lo regalaron mis amigas por mi decimosexto cumpleaños. Me gustó bastante. Se leía muy bien. Bastante crítico con el mundo de la moda, aunque no profundizaba mucho. Y una misma chica haciendo el papel de heroína y antiheroína a la vez. Un poco rollo escuela de la vida.
Beatriz y los cuerpos celestes me lo leí el año pasado. Ahora que lo pienso, solamente han pasado casi cuatro años entre el segndo y el tercer libro, pero parece que hayan sido cuatro más. Es incríble lo que puede llegar a cambiar una persona en tan poco tiempo. TODO lo que he cambiado yo en menos de 6 años.
Estos tres libros marcan diferentes etapas de mi vida. Uno la infancia. Otro la adolescencia. Y el de Etxebarría el comienzo de mi juventud.



El tercero es el más importante de todos. Me ha calado muchísimo. Por lo visto esto que estoy diciendo ya debe de sonar un poco topiquito, porque al parecer este libro es clave en la literatura de bolleras y a muchas de ellas les ha tocado. Me da igual.
La protagonista, Beatriz, es un alter ego mío no mucho más dramático que yo. Sus planteamientos son prácticamnete idénticos a los míos. El caso es que somos iguales.
Bueno, iguales iguales no: hasta ahora, que yo sepa, todavía no soy bisexual; mi contacto con las drogas es nulo; y mi relación con mis padres tienes sus altibajos pero no es ni por asomo tan mala como la que tiene Beatriz con los suyos. Especialmente con su madre. Yo adoro a mi madre y no sé que haría sin ella.
Por lo demás somos clavadas. Bastante transparentes, complicadas, retorcidas (no en plan zorrona, sino de replanteárselo todo un montón), algo asociales y superindependientes.
Yo, personalmente ADORO ser independiente. Me encanta estar a mi aire y no depender de nadie para hacer lo que me gustan. Me lo paso de puta madre conmigo misma. Uno de mis proyectos cuando termine la carrera es irme un año a Berlín all by myself. Sin conocer nada ni a nadie. Como Beatriz en Edimburgo.

Esta foto es de RL Stars

Lo de ser asocial está mal expresado. Yo asocial no soy (malo sería que habiendo estado en 4 colegios no hubiese sido capaz de tener un grupo de amigüitoss). Al contrario, siempre me he rodeado de bastantes tipos de personas y tengo bastante facilidad para hacer amigos y llevarme bien con la gente.
Lo que pasa es que nunca me he identificado con las personas de mi entorno. Con ninguno de mis amigos de todos los grupos que he tenido. Me refiero a que en realidad no tengo ningún tipo de conexión profunda con nadie y eso ha terminado provocando que pase. Ya está. Yo voy a mi rollo, soy educada y hablo con todo el mundo, pero no tengo que ser amiga de todos. Y punto. Ya tengo las personas y los amigos que necesito para sentirme bien. No tengo ningún interés, pero ninguno, en caer bien. Simplemente porque no encuentro a nadie a quien me apetezca caerle bien. Cuando lo encuentre me esforzaré. Bueno no, porque todo fluirá y saldrá solo. Pero es que, ¿a quién hay que caerle bien? Lo explico:
A un puñado de individuos ignorantes que no han salido de su burbuja en su puta vida. Y como nunca han salido, su conocimiento del mundo es proporcional al diámetro de dicha burbuja. El hecho de no saber qué cosas hay más allá de la burbuja provoca una parálisis en los sujetos que les impide moverse y salir fuera de la esfera a conocer el mundo exterior. Esta parálisis la provoca el miedo. Tienen miedo a lo desconocido (encima de paletos, cagones). Ese miedo es inversamente proporcional al interés que tienen por conocer. Por lo tanto no avanzan una mierda. Cuando algo de fuera entra dentro de su burbuja, lo miran con extrañeza, puesto que es diferente y desconocido. Y como hasta el más tonto quiere y tiene que tener voz y voto, emiten juicios con los limitados valores que han aprendido dentro de su burbujita enana y asfixiante. Valores que no tienen nada que ver con los de fuera.
He aquí mi Teoría de la Burbu. ¿Os ha gustado? Sabiduría popular eeeh.... Más simple que el mecanismo de un chupete pero tan real como la vida misma. Me he quedado calva.
La conclusión es que los que me rodean tienen miedo a todo lo que sea diferente de lo que ellos conocen, y lo critican y lo juzgan sin saber de qué va la historia. Pero pobres, son unos ignorantes, no tienen más remedio que serlo porque todo les da miedo.



¿Quién quiere ser ignorante? En teoría nadie. Yo desde luego no. Entonces, ¿por qué hay personas que se soprenden con mi empeño en no querer ser como el resto de la gente? Si la gente es mierda, allá ellos, pero yo no quiero serlo.
Yo me relaciono con todo el mundo pero no soy como todo el mundo.
Tengo mis amigos y amigas, pero no soy como ninguno de ellos. Y no lo veo tan difícil de entender, de verdad.
Pues Beatriz tiene algo parecido.
Ahora eso sí, por suerte hay algunas excepciones y cuando encuentro a alguien que merece la pena me vuelco totalmente. Lógico, lo escaso es un bien preciado. Principio básico de la Economía.

1 comentario:

RLStars dijo...

Hola, la foto de los vinilos es nuestra, te agradeceríamos que pusieses un link a nuestro flickr: http://www.flickr.com/photos/rl_stars/5366533649/in/set-72157608503589814