12.2.11

D.R.U.G.S



Ayer fui a dar un paseo por Gran Vía y Malasaña. Hacía mucho que no paseaba sola y lo echaba de menos. A lo tonto a lo tonto me tiré andando sin parar tres horas y media y terminé agotada, pero mereció la pena. Pasé por CdDrome y compré algunos cds que tenía pendientes: Kitty, Daisy and Lewis; Micachu; el EP y los dos largos de Klaus & Kinski. El único que me falta de ellos son las Obras Completas, que es el que más me gusta pero creo que solamente lo tienen en vinilo de 7 pulgadas. Y yo como no soy de vinilos, me quedo con las ganas. Pero de todas formas tengo que ir descubriendo los LPs porque me parece que me pierdo demasiadas cosas.
Después de CdDrome me fui a Escridiscos a ver si tenían allí los que en CdD brillaban por su ausencia y tuve algo de suerte. Cayeron los dos últimos de The Raveonettes y el de los XX.



De Escridiscos me gusta cómo está todo ordenado, pero son un poquito ladrones. Bastante careros, vamos. Además los que te atienden son más viejos que Carracuca. En CdDrome los tíos son majos y más jóvenes, aunque el rubio cuando te habla a veces parece que te está perdonando la vida. Los cds son más baratos en general, pero el orden no me convence tanto. La tienda en sí me encanta, cómo está distribuido el espacio, la pintura de las paredes y tal. Muy guay. Me encantaría trabajar en una tienda de discos. Esa siempre ha sido una de las cosas relacionadas con la música que he querido hacer. Eso, tocar la batería y aprender a pinchar.



Me encantan The Raveonettes y Klaus & Kinski. Es que son demasiado buenos. Todas la canciones de todos los discos son buenas y la que menos, es mejor.



Mi madre dice que probablemente soy una de las últimas personas del planeta que sigue comprándose discos. Obviamente eso no es verdad, pero cada vez hay menos gente que lo hace. De hecho, de todas la personas que conozco y he conocido, a parte de mi sólo sé de otra que haga lo mismo. A mi me parece muy guay comprar discos, y no se por qué ahora se ve tan estúpido. Los libros también se pueden descargar y la gente sigue comprándolos. Además es algo simbólico no sé, cuando escuchas un disco te acuerdas de determinadas cosas. Y aunque tengas las canciones en el ordenador, creo que no es lo mismo.

6.2.11

SOUNDS LIKE A PLAN

5.2.11

Teoría de la Burbu

Los libros que señalan distintas etapas de lo que llevo vivido son El círculo de fuego, Tras la pasarela y Beatriz y los cuerpos celestes.



El círculo de fuego lo descubrí un día paseando en verano con mi abuelo cuando era pequeña. Habían montado una feria del libro y con lo que era yo, tiempo me faltó para ir a visitarla. El círculo de fuego me encantaba y me encanta. Creo que me lo pude leer unas quince veces, sin exagerar. También me gustaba mucho la trilogía de Los guardianes del tiempo, de la misma autora. Pero le tengo especial cariño al primero que he mencionado. Marianne Curley es estupenda.
Tras la pasarela me lo regalaron mis amigas por mi decimosexto cumpleaños. Me gustó bastante. Se leía muy bien. Bastante crítico con el mundo de la moda, aunque no profundizaba mucho. Y una misma chica haciendo el papel de heroína y antiheroína a la vez. Un poco rollo escuela de la vida.
Beatriz y los cuerpos celestes me lo leí el año pasado. Ahora que lo pienso, solamente han pasado casi cuatro años entre el segndo y el tercer libro, pero parece que hayan sido cuatro más. Es incríble lo que puede llegar a cambiar una persona en tan poco tiempo. TODO lo que he cambiado yo en menos de 6 años.
Estos tres libros marcan diferentes etapas de mi vida. Uno la infancia. Otro la adolescencia. Y el de Etxebarría el comienzo de mi juventud.



El tercero es el más importante de todos. Me ha calado muchísimo. Por lo visto esto que estoy diciendo ya debe de sonar un poco topiquito, porque al parecer este libro es clave en la literatura de bolleras y a muchas de ellas les ha tocado. Me da igual.
La protagonista, Beatriz, es un alter ego mío no mucho más dramático que yo. Sus planteamientos son prácticamnete idénticos a los míos. El caso es que somos iguales.
Bueno, iguales iguales no: hasta ahora, que yo sepa, todavía no soy bisexual; mi contacto con las drogas es nulo; y mi relación con mis padres tienes sus altibajos pero no es ni por asomo tan mala como la que tiene Beatriz con los suyos. Especialmente con su madre. Yo adoro a mi madre y no sé que haría sin ella.
Por lo demás somos clavadas. Bastante transparentes, complicadas, retorcidas (no en plan zorrona, sino de replanteárselo todo un montón), algo asociales y superindependientes.
Yo, personalmente ADORO ser independiente. Me encanta estar a mi aire y no depender de nadie para hacer lo que me gustan. Me lo paso de puta madre conmigo misma. Uno de mis proyectos cuando termine la carrera es irme un año a Berlín all by myself. Sin conocer nada ni a nadie. Como Beatriz en Edimburgo.

Esta foto es de RL Stars

Lo de ser asocial está mal expresado. Yo asocial no soy (malo sería que habiendo estado en 4 colegios no hubiese sido capaz de tener un grupo de amigüitoss). Al contrario, siempre me he rodeado de bastantes tipos de personas y tengo bastante facilidad para hacer amigos y llevarme bien con la gente.
Lo que pasa es que nunca me he identificado con las personas de mi entorno. Con ninguno de mis amigos de todos los grupos que he tenido. Me refiero a que en realidad no tengo ningún tipo de conexión profunda con nadie y eso ha terminado provocando que pase. Ya está. Yo voy a mi rollo, soy educada y hablo con todo el mundo, pero no tengo que ser amiga de todos. Y punto. Ya tengo las personas y los amigos que necesito para sentirme bien. No tengo ningún interés, pero ninguno, en caer bien. Simplemente porque no encuentro a nadie a quien me apetezca caerle bien. Cuando lo encuentre me esforzaré. Bueno no, porque todo fluirá y saldrá solo. Pero es que, ¿a quién hay que caerle bien? Lo explico:
A un puñado de individuos ignorantes que no han salido de su burbuja en su puta vida. Y como nunca han salido, su conocimiento del mundo es proporcional al diámetro de dicha burbuja. El hecho de no saber qué cosas hay más allá de la burbuja provoca una parálisis en los sujetos que les impide moverse y salir fuera de la esfera a conocer el mundo exterior. Esta parálisis la provoca el miedo. Tienen miedo a lo desconocido (encima de paletos, cagones). Ese miedo es inversamente proporcional al interés que tienen por conocer. Por lo tanto no avanzan una mierda. Cuando algo de fuera entra dentro de su burbuja, lo miran con extrañeza, puesto que es diferente y desconocido. Y como hasta el más tonto quiere y tiene que tener voz y voto, emiten juicios con los limitados valores que han aprendido dentro de su burbujita enana y asfixiante. Valores que no tienen nada que ver con los de fuera.
He aquí mi Teoría de la Burbu. ¿Os ha gustado? Sabiduría popular eeeh.... Más simple que el mecanismo de un chupete pero tan real como la vida misma. Me he quedado calva.
La conclusión es que los que me rodean tienen miedo a todo lo que sea diferente de lo que ellos conocen, y lo critican y lo juzgan sin saber de qué va la historia. Pero pobres, son unos ignorantes, no tienen más remedio que serlo porque todo les da miedo.



¿Quién quiere ser ignorante? En teoría nadie. Yo desde luego no. Entonces, ¿por qué hay personas que se soprenden con mi empeño en no querer ser como el resto de la gente? Si la gente es mierda, allá ellos, pero yo no quiero serlo.
Yo me relaciono con todo el mundo pero no soy como todo el mundo.
Tengo mis amigos y amigas, pero no soy como ninguno de ellos. Y no lo veo tan difícil de entender, de verdad.
Pues Beatriz tiene algo parecido.
Ahora eso sí, por suerte hay algunas excepciones y cuando encuentro a alguien que merece la pena me vuelco totalmente. Lógico, lo escaso es un bien preciado. Principio básico de la Economía.

3.2.11

MAL COMO EFECTO DE BUENA VOLUNTAD

La sensación que experimentas al escuchar Frost.
Estás tumbado en la cama con los ojos cerrados. Completamente a oscuras.




Una especie de agobio empieza a brotar en tu estómago. Es tan espeso ese agobio que sientes cómo empieza a apoderarse de tus tejidos musculares hasta que te agarrota los órganos. El aire se vuelve cada vez más denso. La tensión también se ha apoderado de tus pulmones y ahora oprime tus alveolos. Cada vez es más difícil respirar. Tu cabeza se hincha, se llena de sangre tu cerebro. Te duele. Es tan intenso ese sonido, tan agonizante que dejas de sentir.




Cualquier cosa podría pasar a tu alrededor y no te enterarías. Un meteorito podría caer en la habitación de al lado, y tú no te darías cuenta porque lo que estás escuchando es una explosión de dolores y maldades.




No lo soportas más, quieres que pare de sonar pero no lo puedes evitar. Y es tan grandioso, que no lo quieres compartir. Es espantoso, pero a la vez inmenso y tiene algo que te atrapa y no deseas dejar de sentir. No eres capaz. La canción ha invadido todo tu cuerpo y te ha privado de toda voluntad. Sólo puedes quedarte ahí tumbado y escuchar. Y no hay nada más. El mundo que te rodea se ha desvanecido y sólo quedáis tú y tu oscuridad. Lo único que haces es pensar. Pero sólo se te ocurren horrores.
El horror de todo.
El horror de nada.
Por que recuerda, ya no hay nada.
Sólo estás tú.



Frost, King night, Asia o Tair son algunas de las canciones del último disco de Salem: King night. No son aptas para oídos infantiles y en ningún caso aconsejables para hipersensibles.

28.12.10

Oda a la jodida Navidad

La Navidad es una hipocresía y la gente es una hipócrita.
A ver, ¿por qué os gusta tanto la Navidad? ¿Qué tienen de especial estos días? Y no me vale de respuesta que las ciudades están más bonitas porque ponen las luces o que todo el mundo es diferente en estas fechas porque les invade un espíritu navideño...



¿En qué consiste, por cierto, ese espíritu navideño? ¿Es que acaso las personas son mejores o más buenas con los que les rodean? No. Todo el mundo se sigue viendo capaz de hacer las mismas putadas un 14 de abril que un 25 de diciembre que un 6 de enero. Todo el mundo sigue siendo igual de egoísta, pero como mucho se sienten mejores porque dan el aguinaldo al portero o echan unas monedas en las huchas de los postulantes de la Cruz Roja. Es una falsedad brutal. Ser más generosos o más solidarios en Navidad que el resto del año es de cobardes. Yo no soy solidaria ni generosa en Navidad, ni lo soy el resto del año. Y si alguna vez he sido así no lo he hecho por el puto espíritu navideño que tanto se contagia. Es un espíritu viral. Una mierda de virus que esta en el aire y que, como otros virus como la gripe, se contagia en invierno. Debe de ser por el frío, que se nos congelan las neuronas.



Dejadme que os diga algo: no sois más que unos incoherentes y unos falsos. No por ser Navidad tenemos que estar todos más contentos. Porque, decidme, ¿qué motivos teneis vosotros para estar más felices porque sea Noël? ¿Hay alguna razón que esté directamente ligada a la Navidad? La única que se me ocurre sólo se podría asociar a los cristianos católicos porque el 25 de diciembre es el día que se ha establecido como el del nacimiento de Cristo. Y se supone que eso es motivo de alegría... Pues yo soy católica practicante y sinceramente me importa una verdadera mierda. Con creer y saber que nació, hizo lo que hizo, dejó lo que dejó y luego pasó a la historia, me vale. Por favor, si ni siquiera nació el 25 de diciembre.



Es que no entiendo por qué tanta gente se alegra cuando llega la Navidad. Si a la mayoría ni siquiera les gustan las reuniones familiares. Muchísimas personas las evitan durante todo el año. Pero eso sí, en Navidad todos juntitos a hacer el papelón del siglo. Todos jijiji jajaja, y luego se ponen verdes cuando cada mochuelo vuelve a su olivo. Las personas somos personas y no nos llevamos todos bien por el hecho de ser familia. Eso está más claro que el agua. Pero claro, todos aguantamos porque no tenemos valor para retractarnos. Y yo la primera. Por supuesto a mi pensar como pienso no me exime de la cenita familiar. Por aquello de no joderlo todo más y que las cosas no terminen mal. Es una postura bastante cobarde también, lo sé, pero por lo menos al resto de mi familia la veo más veces que en Navidad. Es que, ¿quién ha dicho que las Navidades son para estar en familia? ¿Por qué esa necesidad imperante de estar rodeado de personas? Gracias a este maravilloso dogma social universal, los que pasan solos las Navidades se sienten como la mierda. Yo no digo que estar con la familia o los amigos en estas fechas sea malo. Simplemente me pregunto porqué precisamente estos días. Tampoco digo que haya que que dejar de sentarse todos a la mesa para comer cordero (o lo que sea) el 25 de diciembre y demás. Si hay gente que lo disfruta no veo porqué deberían dejar de hacerlo. Pero decir que te gustan las Navidades sólo porque te lo pasas bien me parece bastante vacío.



La Navidades son un puñado de tradiciones que la gente sigue porque le apetece y punto. Porque las tradiciones que no nos gustan bien que las rompemos o las dejamos de lado. De nuevo, somos unos cómodos y unos listos. Hacemos lo que nos place y de lo que no nos place, pasamos olímpicamente. Hay mucha gente que dice que no les gusta la Navidad porque se acuerdan de los seres queridos que ya no están y bla bla bla... Nos acordamos de ellos todos los días, pero como en Navidad estábamos todos juntos nos da más pena aún. Pero esto no debería hacer que las Navidades no nos gustasen. Igualmente, pasarlo mal, me parece un motivo vacío para decir que no te gustan. Lo que pasa es que de esta forma todo adquiere una carga dramática que nos encanta. Hace que las personas se sientan desdichadas y se regodeen más en su mierda de vida echando aún más mierda. Son víctimas. Y son doblemente víctimas porque van contra la actitud general de la sociedad. Encima son víctimas sociales, las que van contracorriente porque ni están alegres, ni felices, ni comen perdices ni cordero. Toma ya, qué trágico. Y claro como a todos nos encanta que los demás nos contemplen y eludir nuestra responsabilidad en que las cosas no nos vayan bien muchos se suman al carro de "ODIO LA NAVIDAD". (Supertweet). A mi la Navidad no me gusta un pelo, pero al menos soy consciente de por qué. A mi también me influye que mi abuela y mi tío se muriesen el año pasado, o que no soporte a algunos miembros de mi familia, o que en la cena de Nochebuena me aburra como una ooooostra, pero es que todo eso también lo sufro otros días del año a parte de estos. La gente también es falsa, cobarde e incoherente otros días del año, pero es que en Navidad parece que hay un consenso para ocultarlo. Y no sé porqué. Por eso no me gusta la Navidad.



Y de los regalos mejor no hablar porque ya me meto en el consumismo y eso son historias para no dormir. "La sociedad y las catedrales de consumo: capitulo I".
Qué gusto decir lo que pienso y ponerlo por escrito. Viene muy bien porque a veces se me olvida porqué soy como soy y porqué pienso como pienso, y por qué tengo una determinada actitud ante la vida. Y cuando estos principios se me olvidan, entonces me pierdo y la cago. Por esto me encanta escribir. Otra cosa menos para darle vueltas a la cabeza.


15.12.10

5.12.10

UP FOREVER



I can be ridiculous too.