Mostrando entradas con la etiqueta the raveonettes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta the raveonettes. Mostrar todas las entradas

29.4.12

Who run the world













Kim Gordon me gusta por muchas cosas. Kim como nombre me chifla y Gordon me recuerda a Fray Perico y su borrico, así que también. Kim Gordon formaba parte de Sonic Youth, lo cual es algo fantástico porque fueron pioneros en hacer noise rock, y aunque el noise no me apasione -que sí lo hace el sonido sucio de una guitarra-, The Raveonettes no serían quienes son ahora si Sonic Youth no hubiese visto la luz de los escenarios. Y esto lo digo yo. Y The Raveonettes me súper encantan. Y Kim Gordon, además de llamarse Gordon Kim, insiste en que su gran amigo Kurt Cobain fue asesinado, lo cual no sé si es verdad o es mentira ni me interesa, pero me parece muy de peli lo de una mejor amiga defendiendo el honor de su amigo muerto. Y en Last Days lo demuestra. Jolín yo quiero una amiga como Kim Gordon. Una que cuando me muera y hagan un biopic sobre mi vida, se ponga frente a la cámara, se aprenda un guión que no sea más que un recuerdo que no ha olvidado todavía y enseñe al mundo que seguimos siendo amigas aunque yo ya no esté. Es guay. Es amistad de la de verdad. Y además es que toca el bajo y la guitarra. A mí eso me puede. No os cuento si tocase la batería también. Y Kim Gordon también ha expuesto sus obras de arte. Lo tiene todo. Y Kim Gordon lanzó en su día su propia marca de ropa llamada X-Girl, con algunas de cuyas piezas vemos aquí vestida a Chloë Sevigny para esta producción de Vice en los 90. Todos sabemos el amor que le profeso a Chloë Sevigny, ¿verdad? Bien, no tengo nada más que decir.

4.4.11

Yujuu!

Nuevo disco de The Raveonettes!

12.2.11

D.R.U.G.S



Ayer fui a dar un paseo por Gran Vía y Malasaña. Hacía mucho que no paseaba sola y lo echaba de menos. A lo tonto a lo tonto me tiré andando sin parar tres horas y media y terminé agotada, pero mereció la pena. Pasé por CdDrome y compré algunos cds que tenía pendientes: Kitty, Daisy and Lewis; Micachu; el EP y los dos largos de Klaus & Kinski. El único que me falta de ellos son las Obras Completas, que es el que más me gusta pero creo que solamente lo tienen en vinilo de 7 pulgadas. Y yo como no soy de vinilos, me quedo con las ganas. Pero de todas formas tengo que ir descubriendo los LPs porque me parece que me pierdo demasiadas cosas.
Después de CdDrome me fui a Escridiscos a ver si tenían allí los que en CdD brillaban por su ausencia y tuve algo de suerte. Cayeron los dos últimos de The Raveonettes y el de los XX.



De Escridiscos me gusta cómo está todo ordenado, pero son un poquito ladrones. Bastante careros, vamos. Además los que te atienden son más viejos que Carracuca. En CdDrome los tíos son majos y más jóvenes, aunque el rubio cuando te habla a veces parece que te está perdonando la vida. Los cds son más baratos en general, pero el orden no me convence tanto. La tienda en sí me encanta, cómo está distribuido el espacio, la pintura de las paredes y tal. Muy guay. Me encantaría trabajar en una tienda de discos. Esa siempre ha sido una de las cosas relacionadas con la música que he querido hacer. Eso, tocar la batería y aprender a pinchar.



Me encantan The Raveonettes y Klaus & Kinski. Es que son demasiado buenos. Todas la canciones de todos los discos son buenas y la que menos, es mejor.



Mi madre dice que probablemente soy una de las últimas personas del planeta que sigue comprándose discos. Obviamente eso no es verdad, pero cada vez hay menos gente que lo hace. De hecho, de todas la personas que conozco y he conocido, a parte de mi sólo sé de otra que haga lo mismo. A mi me parece muy guay comprar discos, y no se por qué ahora se ve tan estúpido. Los libros también se pueden descargar y la gente sigue comprándolos. Además es algo simbólico no sé, cuando escuchas un disco te acuerdas de determinadas cosas. Y aunque tengas las canciones en el ordenador, creo que no es lo mismo.